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Reseña de Street Fighter

Writer: Fernando Candelaria
Fernando Candelaria
46m
4 min read

El mayor logro de STREET FIGHTER es ser tan absurda, campy y exagerada como los juegos. Todo totalmente a propósito y, en gran medida, muy bien ejecutado. Ahora, que logre lo que se propone en cuestión de fan service no significa que todo funcione igual de bien.


No puedo decir que me encantó la película, pero sí disfruté de la acción y la fidelidad al look de los juegos que ofrece. Tampoco soy el más fan de Street Fighter, fuera de haberlo jugado bastante en su época de oro de los 90s, y creo que cuán fan eres de la franquicia va a influir mucho en cómo recibas la película.


Los fans hardcorosos probablemente la van a amar, los fans casuales encontrarán bastante para disfrutar con la acción y algunos easter eggs, y los que no conocen los juegos probablemente estén bien perdidos, pero las escenas de acción los distraerán.


Donde más brilla la película es en las peleas. Está llena de acción y se nota el esfuerzo por llevar a la pantalla los movimientos y estilos de los personajes en los juegos. Ver a los personajes haciendo sus signature moves y cómo los traen al live action es lo más cool de la película.


La película maneja el backstory a través de segmentos animados que definitivamente son otro de sus grandes aciertos. Usar este medio para los flashbacks me pareció una decisión inteligente: no solo hace honor a las películas animadas de la franquicia, sino que los segmentos se ven super cool y asumo que también ayudaron a mantener el presupuesto de la producción bajo control.


En general, los personajes lucen super bien. El vestuario, los peinados y la apariencia de casi todos capturan sus versiones de los juegos, abrazando lo exagerado de sus diseños. Todos lucen muy bien en sus escenas de acción. Las actuaciones también están bien para el tipo de película que estamos viendo. Nadie necesita estar buscando un Oscar aquí, pero sí vender estos personajes y este mundo, y la mayoría lo consigue.


Ken probablemente es quien mejor funciona. Noah Centineo lo interpreta con mucho carisma y humor, y hace un buen trabajo al permitirnos ver gran parte de la historia a través de sus ojos. Callina Liang como Chun-Li también hace un buen papel, trayendo un poco de seriedad a la trama. Andrew Schulz como Dan también me gustó mucho, dándole espacio para brillar a uno de los personajes que no necesariamente está entre los más reconocidos de la franquicia.


Otros personajes tienen mucho menos que hacer, como es de esperarse en una película como esta, pero aun así lucen bien. Especialmente Roman Reigns como Akuma se vio super cool, y Dhalsim también me gustó. Pero Cody Rhodes como Guile se roba cada escena en la que aparece. Lamentablemente, le dan muy poco que hacer y eso fue un fallo. Para un personaje con tanta presencia, que hasta fue el protagonista de la película del 94, se siente como una oportunidad desaprovechada.


Otros personajes no me convencieron tanto. No me gustaron mucho estas versiones de Cammy y M. Bison. Este último fue el único que sentí que era más una adaptación de la interpretación de Raúl Juliá que del personaje del juego. En cuanto a su look, la película explica por qué escogieron a un actor como David Dastmalchian en vez de alguien con porte de fisiculturista.


El humor funciona bastante bien. Hay bastantes momentos graciosos y la película abraza su propia ridiculez, lo cual fue la decisión correcta para esta franquicia. Pero algunos chistes se sienten bastante bobos y no todos aterrizan. Habrá quienes disfruten absolutamente todo ese humor y para otros, como yo, será hit and miss.


Mi mayor problema con la película fue la historia. La encontré simplona y un poco all over the place, y apenas sirve para conectar todo lo demás. La película tiene mucho interés en mostrar personajes, referencias y momentos reconocibles, pero no tanto en construir una trama que los una de forma satisfactoria.


Tampoco voy a pretender que fui a ver Street Fighter esperando una historia compleja. Obviamente fui a ver peleas y los movimientos de los juegos. Pero una trama sencilla puede funcionar perfectamente si está bien contada. Aquí fue donde más me costó conectar con la película y lo que terminó evitando que me gustara más.


Fuera de eso, casi siempre hay algo entretenido en pantalla. Entre las peleas, los easter eggs y los segmentos animados, hay bastante con qué mantenerte distraído. El soundtrack noventoso también está super cool, con needle drops clásicos de la era, aunque algunas de esas canciones no habían salido para 1993, año en que está situada la película.


Overall, STREET FIGHTER me entretuvo un rato. Disfruté su acción, su animación y buena parte de su humor. Me gustó que abrazara sin vergüenza lo campy y ridículo de este mundo. Pero también me decepcionó lo poco que logra hacer con su historia y con algunos personajes que merecían más.


Creo que los fans más hardcore van a apreciarla mucho más que yo. Para los demás, dependerá de cuánto conecten con su humor y de si el espectáculo les resulta suficiente. No puedo decir que me encantó, pero sí fue un rato chévere en el cine para apagar el cerebro, comer popcorn y disfrutar de unas buenas peleas.

 
 
 

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