Reseña de The Odyssey
- Fernando Candelaria

- Jul 15
- 6 min read

Christopher Nolan no hizo una adaptación de La Odisea de Homero. Christopher Nolan hizo una película de Christopher Nolan que interpreta La Odisea de Homero. Y eso es importante entenderlo desde el principio, porque va a definir cómo veas esta película.
Si lo que buscas es una adaptación escena por escena del poema original, probablemente salgas decepcionado. Nolan reorganiza eventos y personajes, elimina episodios clásicos y reinterpreta otros por completo. Pero rara vez sentí que esos cambios fueran arbitrarios. Todo responde a una visión muy clara de qué historia él quería contar.
Mientras Homero nos presenta la odisea de un hombre tratando desesperadamente de regresar a casa, Nolan parece hacerse una pregunta distinta:
¿Está Odiseo realmente listo para volver... y más importante aún, ¿realmente cree que lo merece?
El viaje de Odiseo siempre ha sido más que algo físico, pero Nolan pone mucho más énfasis en su lado emocional. Más que una aventura sobre monstruos y dioses, la película se enfoca en la culpa, el trauma, la pérdida, la responsabilidad y la carga de las decisiones tomadas durante la Guerra de Troya. Y esa idea atraviesa toda la película.
Visualmente, la película es simplemente espectacular.
Nolan vuelve a demostrar que pocos directores entienden la escala cinematográfica como él. El formato IMAX le añade una sensación de inmensidad que pocas películas logran transmitir. Todo se siente gigantesco sin perder nunca el enfoque en los personajes. Los efectos prácticos y digitales conviven de forma impecable. Nunca tuve la sensación de estar viendo una película dominada por CGI. Todo luce natural, tangible, pesado, real.
Básicamente, el mundo está "Nolanizado". Hay un menor énfasis en algunos de los elementos más fantásticos de la mitología griega, mientras que otros se mantienen, pero presentados con suficiente realismo y plausibilidad como para sentir que realmente pertenecen a esta versión de la historia, sin perder nunca el sentido de maravilla que caracteriza a la epopeya.
La cinematografía y la edición son excelentes. Cada toma parece cuidadosamente construida y la narrativa, aunque utiliza flashbacks constantemente, nunca se vuelve confusa. Todo fluye de forma muy natural. El pacing sí es algo lento durante el primer acto, pero una vez la película arranca, te monta en el barco y no te baja hasta el final.
Las escenas de acción también son excelentes. Ya sea en el ataque a Troya, la tensión de escapar de gigantes, sobrevivir a criaturas mitológicas o cualquiera de los peligros del viaje, todas están muy bien filmadas y son fáciles de seguir.
Mucho se ha hablado del diseño de producción, especialmente de las armaduras y su supuesta falta de precisión histórica, pero... personalmente, no me afectó en lo más mínimo.
Todo se sintió apropiado para el mundo que Nolan estaba construyendo. Más importante aún, todo se sintió creíble. Nunca hubo un momento en el que algo pareciera fuera de lugar o rompiera mi inmersión.
El diseño sonoro es inmersivo y aprovecha muy bien el espacio y la percepción del espectador. Me encantó cómo juegan con el sonido durante la secuencia de las Sirenas.
En cuanto a la banda sonora, no soy precisamente la mejor persona para analizar un soundtrack. Siempre he dicho que ese es probablemente mi punto más débil como crítico. Pero sí puedo decir que cumple perfectamente su función. Está ahí cuando tiene que estar, eleva las emociones cuando la película lo necesita y acompaña las imágenes de una forma muy efectiva.
En cuanto al elenco, Matt Damon me pareció una excelente elección para interpretar a Odiseo. Consigue transmitir el enorme peso que lleva encima. Puede pasar de la arrogancia al heroísmo, de la valentía a la desesperación, de la culpa a la aceptación prácticamente de una escena a otra sin sentirse forzado. Es un Odiseo profundamente humano y roto por todo lo que ha vivido.
Robert Pattinson, para mí, fue el MVP del elenco. Su personaje es un completo cobarde con delirios de grandeza. Es manipulador, hipócrita, arrogante y absolutamente detestable. Es de esos tipos que simplemente quieres meterte en la pantalla para darle una pescozá en la cara cada vez que aparece. Y eso significa que Pattinson hizo exactamente lo que tenía que hacer.
Tom Holland hace un buen trabajo como Telémaco, dándonos a un joven con ganas de demostrar su valor, pero también con la inexperiencia propia de alguien que ha crecido bajo la sombra del mito de su padre. Se nota que todavía no es el hombre que será algún día, pero ya puedes ver las cualidades que lo convertirán en uno.
Jon Bernthal, como de costumbre, devora cada escena en la que aparece, aun cuando sea una participación limitada. Es un actor muy físico, y con solo verlo ya sientes el peso del pasado que carga, pero también que es alguien que, como sea, sigue hacia adelante.
John Leguizamo también hace un buen trabajo como Eumeo. Su interpretación tiene mucho sentimiento y aporta ese sentido de lealtad y mentoría que le da peso a las escenas en Ítaca, resaltando las virtudes de Penélope y Telémaco, y haciéndote odiar aún más a Antínoo y a los pretendientes.
Anne Hathaway también hace un excelente trabajo como Penélope. Su interpretación transmite fortaleza sin necesidad de convertir al personaje en algo que nunca fue. Sigue siendo una mujer limitada por la sociedad de su época, pero Nolan hace que conectes mucho más con ella y termines admirándola mucho más que en la mayoría de las adaptaciones.
Charlize Theron me sorprendió como Calipso. Nolan la convierte en un personaje mucho más humano. Puedes sentir cuánto ama a Odiseo, pero también el peso que carga por sus propias decisiones. Es un personaje mucho más complejo de lo que esperaba.
Samantha Morton también merece una mención como Circe. Su interpretación es hipnotizante. La escena transformando hombres en cerdos es una de las más perturbadoras y fascinantes de toda la película.
Uno de los cambios que más me gustó de la adaptación fue precisamente el tratamiento de sus personajes femeninos.
En Homero, como producto de su época, muchas mujeres terminan reducidas a ciertos arquetipos: la seductora, la esposa que espera, la adúltera, la mujer cuya belleza provoca una guerra.
Nolan no elimina esos elementos, pero les añade mucha más humanidad y, sobre todo, mucha más agencia. Aquí toman decisiones. Influyen directamente en la historia. No están simplemente para acompañar el viaje del héroe u obedecer a los dioses. Y creo que la película gana muchísimo con ese enfoque.
Ahora... hablemos de los famosos castings "controversiales".
Zendaya como Atenea (o la idea de Odiseo de Atenea) funciona bien, aunque nunca sentí que fuera una actuación particularmente memorable. Simplemente cumple su propósito.
Lupita Nyong'o casi ni sale en la película. Tiene apenas unas cuantas líneas como Helena y unos breves momentos como su gemela, Clitemnestra. Su participación es mínima y logra su cometido de presentarnos algunas de las consecuencias del hubris de los héroes de Troya.
Y luego está Elliot Page.
La realidad es que hace un trabajo competente. Ni extraordinario, ni terrible. Simplemente cumple. Su personaje termina siendo bastante más importante para la historia de lo que esperaba considerando el poco tiempo que aparece en pantalla, y me gustó cómo ataron su historia a otros eventos importantes.
Pero siendo honesto... tampoco me pareció una interpretación que dependiera específicamente de Elliot Page. Creo que muchos otros actores podrían haber hecho exactamente el mismo trabajo sin generar absolutamente ninguna conversación alrededor del casting.
Y eso precisamente hace que toda la polémica previa me parezca todavía más absurda. Entre Zendaya, Lupita y Page probablemente no suman ni diez minutos de pantalla de las casi tres horas de duración.
Después de ver la película, uno termina preguntándose si realmente valía la pena convertir esos castings en el centro de la conversación durante meses cuando su impacto dentro del metraje es tan pequeño.
En cuanto a la adaptación de la obra como tal... extrañé dos cosas.
La primera fue el famoso truco de "Nadie" con el cíclope Polifemo. No solamente porque sea una de las escenas más memorables de la epopeya original, sino porque representa perfectamente quién es Odiseo.
Su inteligencia lo salva. Su orgullo termina condenándolo. Ese pequeño momento resume al personaje mejor que casi cualquier otro episodio del poema. Y aunque Nolan logra ese mismo sentimiento de otra forma, hubiera preferido que mantuviera esta versión.
También extrañé la bolsa de los vientos de Eolo. No tanto por el episodio en sí, sino porque representaba ese momento devastador donde Odiseo prácticamente podía saborear Ítaca antes de perderla nuevamente. Siempre me pareció uno de los golpes más crueles de toda la obra y habría funcionado muy bien con el enfoque emocional que Nolan le da al personaje.
Pero entiendo por qué decidió omitirlo, ya que todo responde a una visión más realista dentro de lo fantástica que es la historia que Nolan quería contar. Y eso es algo que respeto más que una adaptación que copia cada escena del material original sin tener absolutamente nada nuevo que decir.
En fin, La Odisea de Christopher Nolan no reemplaza a Homero. Ni lo intenta. Es una reinterpretación profundamente humana de uno de los relatos más importantes jamás escritos.
No será la versión definitiva para todo el mundo. Pero sí es una película épica, visualmente impresionante y emocionalmente muy poderosa. Y, sobre todo, es una adaptación que entiende que respetar una obra no siempre significa repetirla palabra por palabra. A veces se trata de encontrar una nueva forma de contar la misma historia… sin perder lo que la hace funcionar.
Fernando Candelaria





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